realización vocacional, trabajo
No Comments Guía para la infelicidad profesional
Ojo: no sólo aplica para artistas.
Fuente: http://www.kerismith.com/blog/how-to-feel-miserable-as-an-artist/
realización vocacional, trabajo
No Comments Ojo: no sólo aplica para artistas.
Fuente: http://www.kerismith.com/blog/how-to-feel-miserable-as-an-artist/
Uncategorized
No Comments W8 Education, Inc.
Presenta el:
Diplomado W8 Virtual
|
¿Te has imaginado un proceso que te lleve paso a paso para ayudarte a consolidar tu propósito de vida?… Un programa que facilite el camino para ser y hacer… un sistema para facilitar los proyectos que estás emprendiendo y ayudarte a conjugar tu vida personal y profesional enequilibrio para lograr una riqueza integral, con R mayúscula…
|
¡Esto es el Diplomado W8!
| Resumen | |
Un curso de realización personal y profesional
Inicio: inmediato
Recibirás en tu correo electrónico dos archivos en formato .pdf:
Acceso por Internet a audios y videos del curso (podrás consultarlos en el horario que más te convenga).
Inversión: $1,099 pesos MXN en un solo pago con tarjeta (de débito o crédito)
Valor agregado: incluye 1 hora de consulta personalizada.
Si estás listo(a) regístrate aquí
| ¿Qué es el Diplomado W8? | |||
Un programa de formación para ayudarte a identificar áreas de oportunidad en tu vida personal y profesional. Tomando tu identidad, tu propio Código de Riqueza®, como punto de partida te ayuda a avanzar a tu siguiente nivel de realización personal y profesional, independientemente de donde estás hoy.
“El Diplomado W8 te ayuda a encontrar o reforzar ‘lo tuyo’ para que servir con verdadero entusiasmo y entrega”.
Sustento teórico
El libro Código de Riqueza presenta un sistema de realización personal y profesional de cuatro aspectos: propósito superior, código de personalidad, oportunidad y servicio, y estilo de vida. El Diplomado se apoya en los cuatro aspectos y te ayuda a desarrollarlos de forma práctica.
Objetivos
Justificación
Demasiadas ideas y proyectos se quedan en buenas intenciones porque: “no tengo tiempo para echarla a andar; no va a funcionar, ya lo he intentado; qué dirán los demás; no estoy capacitado u autorizado, etc.”, por lo que nos resignamos a continuar con más de lo mismo, cuando en el fondo sabemos que hay más. Esto aplica tanto a la vocación profesional como al proyecto de vida.
El Diplomado W8 ayuda al participante a reconectarse con su vocación, con sus ideales y a ver su realidad desde un nuevo enfoque, el de las posibilidades.
Perfil del participante, ¿a quién está dirigido?
El Diplomado W8 plantea un modelo abierto a todas las edades, con un solo requisito: tener un espíritu joven y estar abierto al aprendizaje, aplica para:
Requisitos
“El Diplomado W8 es lo que me hubiera gustado aprender antes: fundamentos teóricos con un enfoque 100% práctico.”
Instructor
Víctor del Rosal Ahumada es autor del libro “Código de Riqueza” y Director de W8 Education, Inc. Ingeniero Industrial y de Sistemas por el Tecnológico de Monterrey, Diplomado en Economía por la Universidad de Harvard, y co-fundador de Jóvenes Empresarios por México, Asociación Civil (JEMAC). Expositor en universidades, organismos públicos, empresas, organizaciones no-gubernamentales y organismos. Se ha desempeñado como Consejero de la sección de Negocios del Periódico Reforma, consultor del Banco Interamericano de Desarrollo, catedrático del Tecnológico de Monterrey y consultor en proyectos de empleo juvenil y de desarrollo emprendedor.
Inicio Inmediato
El participante podrá consultar los audios y videos en el horario que más le convenga. No existe una hora fija de clase.
Lugar
Tu casa u oficina
Podrás imprimir los materiales del curso y trabajar en el horario que más te convenga.
Inversión por participante
$1,099 pesos en (1) una sola exhibición
Resultados esperados
Registro
Se hace vía Internet, una sola vez y toma menos de 10 minutos. El sistema te guiará para pedir tus datos.
Pasos
País:Información de tarjeta de débito o de crédito Nombre: (como aparece en la tarjeta) Apellidos: (como aparecen en la tarjeta) Tipo de tarjeta: Número de tarjeta: Fecha de vencimiento: Código de seguridad de la tarjeta: Dirección de facturación Línea de dirección 1: Línea de dirección 2: Ciudad: Estado: Código postal: ¿Es ésta su dirección de envío? Indicar sí o no Sí, es la misma que mi dirección de envío No Escribir los caracteres de seguridad que proporciona el sistema de forma automática.
¡Es todo! Enviaremos los contenidos digitales a tu correo electrónico en un máximo de 1 día hábil. Tendrás también acceso inmediato a los contenidos en audio.
Email: contacto@redw8.com
Uncategorized
1 Comment Valeria Peña Hernández
El año pasado tuve la fortuna de conocer a la mamá de Valeria, la Sra. Swany Hernández, que representa al México trabajador, que se enfrenta a los retos con la frente en alto.
Es mujer emprendedora, dueña de una lavandería en Colima, Col. y orgullosa mamá de tres hijos, entre ellos, Valeria, de 9 años. Ella nos comparte la historia de Valeria:
Mi nombre es Valeria Guadalupe Peña Hernández, tengo 9 años y actualmente vivo en un estado muy bonito de la República Mexicana, llamado Colima.
Desde mi nacimiento el 1 de noviembre del 2001, me enfermé por algunas ‘reacciones alérgicas’, eso fue lo que los médicos le dijeron a mi mamá. He luchado por mantenerme fuerte y sana a pesar de las enfermedades que he tenido desde pequeña: al menos dos veces sufrí de neumonía y he estado a punto de tener un paro cardíaco.
Con el paso del tiempo y debido a mi desarrollo, fui diagnosticada con síndrome cardio-facio-cutáneo, un síndrome genético caracterizado por defectos cardiacos, anomalías ectodérmicas, retraso en el desarrollo y dismorfias faciales.
Mi mamá ha tratado de integrarme en una escuela regular y mantenerme en terapias constantemente, pero aún así la situación en mi casa es muy complicada. Mi mamá es madre soltera y somos tres niños en la familia (yo soy la más pequeña) y a veces con tantos gastos de médicos y terapias nuestra situación económica se torna más vulnerable.
Mis ganas de vivir y la fortaleza de mi mamá por sacarme siempre adelante es lo que nos mantiene en constante búsqueda para crecer y convertirme en una niña más independiente.
En el mundo, los niños con éste síndrome logran decir cuatro palabras en promedio. Gracias a las terapias que he recibido desde pequeña, actualmente he logrado pronunciar ¡más de veinte palabras, y hasta en inglés!
Mi mamá ha logrado integrarme a una escuela regular en tercero de primaria, donde puedo convivir con más niños y aprender de ellos. Mi lenguaje ha mejorado mucho, ya reconozco algunas palabras, vocales y consonantes, hasta puedo leerlas e identificarlas. Ya puedo contar del uno al once y he desarrollado habilidades creativas.
Deseo con mi corazón seguir desarrollando todas mis fortalezas a pesar del síndrome que padezco. Mi madre trabaja arduamente para darnos lo mejor a mí y a mis hermanos.
Valeria ha recibido un apoyo invaluable del Centro Albatros, asociación sin fines de lucro dedicada a educar niños y niñas que presentan padecimientos como parálisis cerebral, síndrome cardio-facio-cutáneo, autismo, síndrome de Down, entre otros.
Reconozco la labor del Centro Albatros, así como la fortaleza y el empuje de personas como la Sra. Swany Hernández, un verdadero ejemplo de carácter y determinación, una inspiración para no darse por vencido sin importar las circunstancias.
Esta es una oportunidad, de muchas que tenemos, para ayudarnos a construir un mundo más solidario, donde nos apoyemos a sacarle el mayor provecho a esta maravillosa experiencia que es la vida… para que nadie se quede atrás.
Enviado 12 de octubre, 2011 como parte de la columna titulada Para que nadie se quede atrás
* * *
Gracias por tu donativo, que podrás enviar por la cantidad que tú desees. Ingresa al siguiente vínculo seguro para hacer un cargo único con tarjeta de débito/crédito:
https://www.paypal.com/cgi-bin/webscr?cmd=_s-xclick&hosted_button_id=B2V4W9G5KJDUE
Uncategorized
No Comments 
La biografía de Steve Jobs retrata una característica que define al genio y co-fundador de Apple: su habilidad para emitir un ‘campo de distorsión de la realidad’ con el que lograba convencer a otros a que realizaran tareas aparentemente imposibles.
Un ejemplo de esto ocurrió en el verano de 1975. Atari pidió a Jobs que diseñara el prototipo del juego Breakout, una versión de un solo jugador de Pong. Jobs se comprometió a entregar el diseño en cuatro días. Para ello, reclutó a su amigo Steve Wozniak, destacado ingeniero de Hewlett-Packard.
El detalle es que, debido a la complejidad de la tarea, típicamente habría tomado meses en completar un proyecto así, detalla el biógrafo de Jobs, Walter Isaacson.
Sin embargo, Jobs aplicó sus ‘poderes’ para convencer a Wozniak de que podía completarlo en tan sólo cuatro días. Wozniak, un genio de méritos propios, aunque pasó varias noches sin dormir, entregó el trabajo en el lapso imposiblemente corto.
Más allá de los aspectos negativos que demostraría en el trato interpersonal a lo largo de su carrera, el ejemplo de Jobs nos recuerda que, en esencia cada uno tenemos la capacidad de emitir estos campos que ‘distorsionan’ el sentido de realidad.
Podemos usarlos para hacer mucho bien cuando ayudamos a otros a mejorar sus vidas. Al ofrecer nuestro respaldo, podemos aplicar el beneficio de la experiencia para aportar algo valiosísimo, nuestra fe, nuestra confianza y trasladarlo a nuestro familiar, amigo, colega, empleado o conocido. Esto puedo lograr resultados sorprendentes.
Cuando alguien te impulsa a creer en ti mismo y en tus capacidades, logra que veas más allá de tus limitantes; ve una nueva posibilidad para ti. En ese momento la realidad se distorsiona y te sientes capaz de cumplir aquel propósito.
Cuando alguien te dice que puedes lograr algo que tú mismo no hubieras considerado, tu esperanza se redobla, tus expectativas se fortalecen. Encuentras los recursos, internos y externos, para ir hacia adelante.
Por el contrario, podemos hacer mucho daño al distorsionar la realidad, manipulando y sembrando ideas negativas. Podemos convencer a otros de que son ‘inútiles’, y mucho peor. Un comentario mal intencionado puede, bajo determinadas circunstancias, romper la voluntad de una persona.
Cada uno tenemos el poder para influir, para convencer, para persuadir a otros a ser la mejor versión de si mismos. Tenemos la capacidad de ‘distorsionar’ las creencias limitantes para bien.
A lo largo de su carrera, Jobs desafió lo imposible, lo hizo ayudando a otros a empujar sus propios límites. De igual forma cada uno podemos ayudar a quienes nos rodean a creer en si mismos.
Quien lo hace se convierte en mentor, en desarrollador de talentos, en una persona que empuja a otros a ir más allá y descubrir nuevas capacidades.
Nunca sobran los ‘distorsionadores’ de la realidad que impulsan a creer, que cuestionan, que nos exhortan a crecer y a desafiar aquello que aún consideramos imposible.
Uncategorized
No Comments Si miras atrás, algunos años o décadas, remontándote a tus tiempos de la escuela primaria, secundaria, preparatoria, etc., podrás recordar a una cantidad importante de compañeros.
Algunos por sus frases memorables, otros por los chistes que contaban, o por ser muy deportistas y/o estudiosos, por su forma de ser, por un sinfín de detalles. Muchas veces, sin embargo, hay algo, un rasgo o peculiaridad que te ayuda a recordarlos rápidamente.
Conforme crecemos y vamos tomando un papel, usualmente de acuerdo a la profesión, vamos creando un perfil, un patrón un tanto predecible de quién somos. A este personaje, le podemos llamar la “voz”.
La reflexión de hoy es muy sencilla pero va al grano: ¿tú qué voz quieres ser? ¿Cómo quieres ser recordado? ¿Qué voz actualmente concuerda más contigo?, ¿Estás satisfecho(a) con esa voz?
Aunque somos personas polifacéticas, cuando los demás hacen un juicio rápido sobre nuestra persona, pensarán en uno o dos calificativos. Aunque este juicio no siempre es justo, y mucho menos unánime, lo importante es reflexionar si yo mismo estoy contento con aquellos principios que en la práctica represento.
Y más allá de las percepciones de otros, lo importante es si yo mismo estoy en paz con quien soy y lo que represento. Podríamos catalogarnos a nosotros mismo como:
¿Y si no estoy satisfecho con mi “voz”, estoy dispuesto a hacer algo?
Tenemos un año por delante, primero para determinar qué voz quiero representar, y sobre todo, para hacer algo al respecto, poniendo en práctica nuestros propósitos e ideales.
Al final de cuentas, esa voz que nace de la intención, se construye día a día, con pequeñas decisiones.
Sin importar dónde estemos hoy, siempre es momento para reflexionar sobre nuestra “voz” y entonarla con determinación.
***
¡Te comparto con entusiasmo en lanzamiento de la versión en línea del Diplomado W8!
Un curso de realización personal y profesional que te ayuda a definir tus metas y tu estrategia para este 2012 (con descuento por introducción). Descárgalo aquí: www.vdr.me/diplomado
Uncategorized
4 Comments 
Si un muchacho recién graduado de la universidad, se atreve a decir: ‘mamá, papá, voy a iniciar mi propio negocio’, lo mejor que podría esperar es una mirada de angustia y confusión, o un sentimiento de decepción, en los casos más severos… ‘no gastamos todo ese dinero en tu educación para que te conviertas en eso’, como si emprender fuera ‘pecado’.
Claro, no es así en todas las familias, pero la cultura está lejos de celebrar a los emprendedores, especialmente quienes van iniciando.
Cosa muy distinta para los empresarios, los emprendedores consumados. En estos casos, los padres, familiares y amigos cercanos lo celebran… ‘siempre supimos que tendrías éxito’, aunque no la hubieran apoyado.
Pero la ironía es que la empresaria exitosa es admirada, pero no así el emprendedor haciendo sus ‘pininos’; por el contrario, muchas veces se le ponen todas las trabas posibles… como si emprender fuera ‘pecado’.
El caso es que muchos de los proyectos y sueños de emprendedores se van por la tubería del desánimo, la decepción, y hasta la humillación, cortesía de aquellas personas que dicen ser las que más quieren al chamaco, quien tiene la ilusión, la determinación y el valor de decir: ‘no voy a buscar chamba, voy a iniciar mi propio negocio’, sea por necesidad o por convicción.
Iniciar un negocio sí es complicado y sí es riesgoso, pero, ¿qué pasaría si más familias decidieran apoyar a sus hijos en el difícil proceso?
¿Será que estas y otras pruebas de fuego que el emprendedor padece, son en realidad el crisol que le da temple? Si sobrevive la falta de apoyo moral, tiene oportunidad de formar el carácter, agudizar la inteligencia, perfeccionar la estrategia y buscar los recursos para persistir a pesar de la adversidad.
Si aprovecha la retroalimentación y ajusta su propuesta, tendrá mayor oportunidad de declararse exitoso en algún punto del camino. Estas maniobras y ajustes a lo largo del camino son, para el emprendedor, el pan de cada día… y son clave.
La ironía, de nuevo, es que todo empresario exitoso, consumado y admirado inició como un ‘simple’ emprendedor, muchas veces sin recursos, otras muchas con deudas y finalmente sobrevivió el embate moral y económico de las famosas ‘crisis’ para convertirse en aquella persona que algún día soñó.
¿Podría ser entonces que los esfuerzos de familiares y amigos para desanimar al emprendedor e invitarlo cordialmente a que consiga un trabajo son en realidad parte del entrenamiento? ¿Será que las inyecciones de desánimo son vitales para formar anti-cuerpos de perseverancia?
Parece ser que sí. Desde dicha óptica, por qué no darle la bienvenida a la crítica y al desánimo (mientras sea pasajero), que finalmente resultan ser constructivos. Esos comentarios y sentimientos pueden derribar a una persona o motivar a otra.
Dedico estas líneas a toda persona quien se ha atrevido a emprender porque nos demuestra de qué está hecho.
Y es que, al final del día, emprender es más que iniciar un negocio, es ir en pos de aquello que con todo tu ser quieres realizar… y eso nunca, jamás, puede ser ‘pecado’.
Uncategorized
2 Comments 
Mucho se habla de apoyarnos unos a otros, de echarnos la mano, de ser solidarios. Quisiera aportar un grano de arena…
La intención de este mensaje es promover aquello que tú ofreces con tanto cariño y empeño, tus productos o servicios, ya sea que tengas tu empresa, micro, mediana, pequeña, o GRANDE, o estés apenas iniciando como emprendedor.
Es compartir con nuestros contactos, los míos y los tuyos, aquellos regalos disponibles a través de nuestras redes sociales.
En la sección de comentarios de este mensaje, te invito a compartir tu(s) producto(s) o servicio(s).
Así nos apoyamos, fortaleciendo la economía de nuestras familias y la de nuestras redes.
¡Feliz Navidad!
Uncategorized
3 Comments ¿Qué ocurre cuando creemos que el futuro de nuestros sueños se esfuma? ¿Qué ocurre cuando un sector creciente de la sociedad simplemente no ve y no espera ver la luz al final del túnel?
La respuesta es precisamente lo que estamos viendo en las revueltas no sólo en Gran Bretaña, sino lo que ya vimos en el mundo árabe. Más allá, la descomposición social de México y de otros tantos países, tiene su razón de ser, en parte, en que las expectativas, especialmente de los jóvenes parecen ser cada vez más negras.
Vimos con horror como un noruego (¿loco, desquiciado?) mató a decenas de sus compatriotas en una barbarie que ha dejado al mundo atónito… ¿su motivo aparente? El odio a los migrantes.
Hace unos diez años tuve la oportunidad de trabajar en una campaña para promover el empleo juvenil, y el Dr. Ismail Serageldin, miembro del consejo y entonces vicepresidente del Banco Mundial decía algo así: “¿Qué acciones deberá tomar un joven para cuidar y construir su comunidad, para edificar a su país, si no percibe que el Estado le ofrece un futuro prometedor?”
Dicha preocupación es más vigente que nunca… tiene dos caras. Por un lado están efectivamente las oportunidades, los derechos, las libertades, la suma de los beneficios que el Estado brinda a su gente.
Y por otro están las responsabilidades, las obligaciones y el compromiso de cada ciudadano para mejorarse, primero a sí mismo, y luego a la sociedad en la que vive.
En una entrevista de televisión, uno de los manifestantes ingleses se quejaba porque los inmigrantes de países vecinos les están “arrebatando” sus trabajos. Es entendible el enojo, porque antes, con sólo estirar la mano se podía conseguir trabajo en la comunidad; hoy es necesario ir mucho más lejos.
¿La respuesta lógica a la frustración es destruir el trabajo de terceros, el esfuerzo de años o décadas de otras personas? ¿Qué hay en realidad detrás de esta manifestación? ¿Oportunismo, un ejercicio lúdico, o más grave, que un cierto sector de la sociedad simplemente renunció a la economía, al orden social como lo conocemos? ¿Se trata de destruir para luego construir, o simplemente destruir sin una propuesta alternativa?
De acuerdo a una estadística presentada por la misma televisora, el nivel de lectura de los manifestantes es de 11 años de edad. Con dicho nivel están descalificados para el 98% de los trabajos disponibles.
¿Y de quién es responsabilidad que una persona tenga o no un cierto nivel educativo? ¿Es culpa del Estado, de la economía mundial, de los padres, de la sociedad civil, de los empresarios? ¿Quién debe hacerse responsable?
Hoy por ejemplo el trabajo “tradicional” es más escaso, en efecto, en muchos lugares del mundo es más difícil conseguir un empleo. No así hace unos veinte años. En los ochenta, por ejemplo, un título universitario era garantía de trabajo… hoy es tan sólo un requisito.
El punto es que el mundo ha cambiado y sigue cambiando tan vertiginosamente que en los próximos 10, 20 y 50 años los trabajos “tradicionales” irán desapareciendo. La ola del cambio apenas comienza.
Tendremos que hacer algo para entrarle a una economía totalmente distinta. Y creo que ahí está el gran problema para quien no se siente (o no está) preparado. Percibe que la ola es tan grande, tan monstruoso el cambio, que ni siquiera se tomará la molestia de hacer algo para adecuarse, para reconfigurar su perfil, sus habilidades.
¿Qué recurso le queda? Quemarlo todo. Incendiar el país. ¿Qué esperanza tiene un adolescente, un joven de una zona rural empobrecida ante la ola del cambio? Es de entenderse que, cuando a este niño se le presenta una “oportunidad”, una salida “fácil”, del crimen, por ejemplo, la tomará.
¿Cómo recobrar la esperanza, cómo puede ese niño o joven ver luz al final del camino? ¿Un estado socialista o comunista? ¿Fuertes inversiones privadas? Me decía un maestro: “(Los alumnos) están apáticos. No le ven sentido a la educación.” La tarea es titánica.
No hay vuelta atrás y no hay atajos. La educación es la única apuesta viable, pero que tampoco verá frutos al corto plazo. Esta vez, la educación debe enfocarse en brindar certificaciones y herramientas relevantes, aplicables de inmediato, acordes a la nueva economía, tomando en cuenta siempre el desarrollo humano.
Para decirlo más claro: quien no aprenda a trabajar en el nuevo mundo de la información, de la tecnología, o quien no se especialice en algo, no encontrará trabajo.
¿Cómo iniciar? Dándonos cuenta que es responsabilidad de todos y de cada uno tomar acción para educarse y brindar educación, para prepararse y ayudar a otros a que se preparen.
Maestros, servidores públicos, empresarios, líderes de la sociedad civil: la campana ya sonó. Hay que redoblar los esfuerzos para educar, para preparar, para brindar más espacios y herramientas de crecimiento, de preparación, de capacitación.
Y al mismo tiempo es darse cuenta que es responsabilidad de cada uno darnos cuenta que el trabajo, como lo conocemos ha cambiado; hay que estar preparados para esta nueva economía.
Como ciudadanos hay que seguir exigiendo justicia, transparencia, democracia, pero sobre todo hay que hacernos cargo de nuestra educación, y hay que ayudar a otros menos afortunados a que se preparen y que sigan creciendo.
Hay que ver el ejemplo de otros países, para entender qué programas funcionan. Hay que escuchar a los especialistas, a los expertos en educación, en empleo, en capacitación para acelerar el paso.
No es una ola que amenaza el futuro; es una oportunidad para cambiarnos a nosotros mismos. Hay que buscar nuevos caminos, crear nuevas oportunidades, todavía falta mucho, mucho por crear, por innovar, por hacer.
En efecto, es mucho más fácil destruir que crear, con mayor razón, el futuro prometedor hay que crearlo nosotros mismos.
Uncategorized
No Comments por Víctor del Rosal Ahumada
Un viajero que se aproximaba a una gran ciudad le preguntó a una mujer que se encontraba al lado del camino:
-¿Cómo es la gente de esta ciudad?
A lo que inquirió ella a su vez:
-¿Cómo es la gente del lugar de donde vienes?
-Terrible, mezquina, no se puede confiar en ella, detestable en todo los sentidos.
- ¡Ah! , exclamó la mujer, encontrarás lo mismo en esta ciudad.
Apenas había partido el primer viajero cuando otro se detuvo y también preguntó sobre los habitantes de aquella ciudad, a lo que la mujer preguntó:
-¿Cómo es la gente del lugar de donde vienes?
-Es gente maravillosa, honesta, trabajadora y extremadamente generosa. Lamento haber tenido que partir, declaró el segundo viajero.
La sabia mujer le respondió:
- Lo mismo hallarás en esta ciudad.
Pareciera que vamos por la vida buscando más comprensión, gente más amable y buena con nosotros, personas que nos “echen la mano”, que nos guíen, que nos hagan sentir bien, que nos brinden el apoyo necesario.
La pregunta obligada es: ¿qué tan comprensivos, amables, buenos somo hoy con los demás? ¿Qué tanto “echamos la mano”, que tanto guiamos o hacemos sentir bien a otros? ¿Qué tanto apoyo estoy yo brindando?
Como en la historia, la expectativa que tenemos de nosotros mismos, los demás de uno y de la vida en general está relacionado con el efecto Pigmalión.
El nombre nace de la leyenda de Pigmalión, antiguo rey de Chipre y hábil escultor, quien era un apasionado escultor que vivió en la isla de Creta.
En cierta ocasión, inspirándose en la bella Galatea, Pigmalión modeló una estatua de marfil tan bella que se enamoró perdidamente de la misma, hasta el punto de rogar a los dioses para que la escultura cobrara vida y poder amarla como a una mujer real.
Venus decidió complacer al escultor y dar vida a esa estatua, que se convirtió en la deseada amante y compañera de Pigmalión.
Como en la leyenda, el efecto Pigmalión muestra cómo las creencias y expectativas de una persona tienden a confirmarse.
Un experimento conocido es el que llevaron a cabo en 1968 Robert Rosenthal y Lenore Jacobson, bajo el título “Pigmalión en el aula”.
El estudio consistió en informar a un grupo de profesores de primaria de que a sus alumnos se les había administrado una prueba que evaluaba sus capacidades intelectuales.
Luego se les dijo a los profesores cuáles fueron, específicamente, los alumnos que obtuvieron los mejores resultados.
Los profesores también fueron advertidos de que esos alumnos serían los que mejor rendimiento tendrían a lo largo del curso. Y así fue.
Ocho meses después se confirmó que el rendimiento de estos muchachos especiales fue mucho mayor que el del resto. Hasta aquí no hay nada sorprendente.
Lo interesante de este caso es que en realidad jamás se realizó una prueba al inicio de curso. Y los supuestos alumnos brillantes fueron un 20% de chicos elegidos completamente al azar, sin tener para nada en cuenta sus capacidades.
Los maestros se crearon expectativas tan altas sobre esos alumnos que actuaron a favor de su cumplimiento. Al considerarlos alumnos sobresalientes, los maestros generaron un ambiente propicio.
Nos recuerda que en la vida personal y profesional las expectativas tienden a confirmarse.
Uncategorized
No Comments A todos nos ha sucedido: un amigo, familiar, o conocido pronuncia una palabra, hace o deja de hacer algo que nos desorienta; la confusión rápidamente da paso al enojo, la decepción o cosas peores.
En las complejidad de las relaciones humanas existe un aspecto clave que hemos escuchado una y otra vez: comunicación, específicamente la comunicación efectiva.
Pero ya adentradas en el tema, hay algo que inconscientemente hacemos y que nos genera muchos dolores de cabeza: interpretar, a toda costa, las acciones de otros.
[Para tener acceso completo, ingresa tu nombre de usuario y contraseña o te invitamos a Suscribirte]